user_mobilelogo

Ser educador en el Sagrado Corazón

wordcloud

En el segundo encuentro de formación de profesores nuevos que ha tenido lugar los días 27 y 28 de abril, hemos centrado la formación en dos temas fundamentales:


El primer día hemos trabajado sobre el tema de la espiritualidad y la interioridad que es un aspecto fundamental para nosotros, y el segundo día nos hemos formado y reflexionado juntos sobre el perfil de un educador en los colegios del Sagrado Corazón.
En el trabajo de la educación en la interioridad nos reencontramos con una tradición muy antigua. Magdalena Sofía, nuestra fundadora, habló incesantemente y experimentó en sí misma la importancia de la “vida interior” y la oración.


“Hoy, más que nunca, los alumnos necesitan: hacerse interiores, aprender a ser autores de su propia vida, con un eje personal que los sostenga y los unifique como seres valiosos, únicos, irrepetibles, con unas metas claras y elevadas que los motiven y trasciendan, para llegar a ser lo que están llamados a ser”. Sta Magdalena Sofía Barat,  1830


Hoy, como educadores, hacemos nuestra esta llamada a educar el corazón, a educar desde dentro, a despertar también el mundo interior que hay en nosotros para que la vida fluya y para acompañar ese viaje interior que nuestros alumnos necesitan ir haciendo.
Como educadores en el Sagrado Corazón hemos ido ahondando en nuestro perfil, misión y visión en esta tarea que se nos encomienda: una tarea que es además vocación.


Ser personas que vivimos y transmitimos el espíritu que anima nuestro estilo educador, que concretamos en el día a día, en nuestra relación con los alumnos y con toda la Comunidad Educativa, la misión y los valores que se expresan en nuestro Carácter Propio. Testimoniar los valores del Evangelio y tener sensibilidad ante los desfavorecidos de nuestro mundo, ser competentes en las asignaturas que enseñamos y saber aprovechar las oportunidades que éstas nos brindan para transmitir valores humanos y sentido crítico…Todo esto hace que vivamos cada día apostando por crecer y aprender para ser cauces, acompañantes de vidas y de experiencias de aprendizaje.


…Y a lo largo del camino de estos dos días nos hemos ido definiendo, confrontando, acogiendo como educadores en esta familia del Sagrado Corazón...Y nos hemos ido con el compromiso agradecido de seguir creciendo y ofreciendo lo mejor de nosotros mismos para hacer vida todas esas palabras que han atravesado nuestro compartir estos días.

grupo